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LOS PRIMEROS AÑOS… Senninger Irrigation fue fundada en 1963. Joe Senninger, un ingeniero jubilado, se mudó a Florida para cultivar cítricos. Durante la primera temporada, sus aspersores se obstruyeron con nidos de avispas, construidos en las boquillas cuando el sistema de riego no estaba en funcionamiento. Haciendo uso de sus antecedentes de ingeniería, desarrolló el "tapón para avispas", un émbolo activado por presión de agua utilizado para sellar el orificio de la boquilla cuando el aspersor no está en uso. Los agricultores del lugar lo convencieron de que comercializara su idea. Dos de los mayores fabricantes de aspersores del momento no se mostraron interesados en su invento patentado “a prueba de insectos”, . de modo que Joe decidió que fabricaría él mismo el dispositivo. Contrató a sus sobrinos, Andy y Mark Healy, quienes aportaron la dimensión adicional de sus antecedentes de comercialización e ingeniería. Pronto diseñaron y fabricaron otros productos para riego.
En los comienzos de Senninger, la mayoría de los aspersores de impacto estaban hechos de bronce. Senninger fue pionera en el uso de termoplásticos de ingeniería en la fabricación de componentes de aspersores para ayudar a mejorar los criterios de rendimiento desemeño clave.
A medida que crecía la empresa, también crecían las preocupaciones sobre cómo atender las necesidades de tantos clientes en diferentes áreas. Senninger estableció una red de distribuidores especializados, cada uno de ellos familiarizado con las necesidades específicas de su área en comunicación directa con los agricultores. Este canal de comunicación también demostró ser ventajoso al dar a los agricultores la posibilidad de opinar sobre el desarrollo de nuevos productos.
CONFIANZA… Desarrollar y mantener una buena reputación lleva años. El compromiso de Senninger de respaldar sus productos con una garantía sin precedentes de dos años sobre los materiales, la mano de obra y el funcionamiento demuestra confianza de un modo tangible para los clientes. Esta confianza se consigue a través de pruebas internas rigurosas de los productos y pruebas reales in situ en diversas condiciones ambientales en todo el mundo.
COMPROMISO CON LOS CLIENTES… Cualquier empresa que ha estado funcionando durante algún tiempo de vez en cuando experimenta problemas con sus productos. La mejor manera de ver el panorama real de la reputación de una empresa y la confianza de los clientes sería hablar con aquéllos que han sufrido el problema, averiguar si se resolvieron sus problemas a su entera satisfacción.
En 1974, Senninger hizo una prueba piloto con aspersores de impacto plásticos con dos fabricantes de sistemas de riego de pivote central. Debido a que estos aspersores originales estaban diseñados para unas 200 horas por año en un bosquecillo de cítricos, no podían resistir las habituales 2500 horas anuales en que funcionan los sistemass de pivote central. A finales del primer año comenzaron a fallar. Senninger convenció a los fabricantes de pivotes que podían resolver el problema y que así lo harían. Se analizó el aspersor y se lo volvió a diseñar por completo. A partir del domingo del Super Bowl de 1975 y trabajando sin parar durante todo el invierno y la primavera, las cuadrillas de Senninger, incluidos Mark y Andy Healy y Fred Elliot, cambiaron cada uno de los aspersores en más de 300 pivotes centrales desde el sur de Texas hasta Canadá. Este compromiso forjó relaciones con los agricultores y distribuidores que aún persisten hoy en día.
Cumplir con las expectativas de los clientes y superarlas mantiene un nivel de satisfacción que crea una relación de confianza. Sin esa confianza, los clientes tal vez estarían dispuestos a probar con otro fabricante. |